La plantación casera de marihuana mueve miles de euros al año en la provincia sólo en el mercado legal de simientes y elementos de cultivo
Los profanos a este mundo pueden ver en las grow shops algo oscuro y siniestro, pleno de delincuencia y siempre bajo la sospecha de los agentes de la ley y del orden. Nada más lejos de la realidad. Estos negocios están en la calle y son 'legales'. Y no sólo en países exóticos, también en la península. Se puede decir que el mundo de la marihuana es un negocio en auge en la provincia de Almería. Dejando obviamente a un lado el tráfico de la sustancia estupefaciente, que está penado muy duramente por la ley, el comercio de semillas y utensilios para la plantación artesanal de marihuana en los hogares deja en Almería un reguero de euros. Tan sólo en Almería capital hay al menos tres negocios que cada día levantan sus persianas para comercializar con todo lo que tiene que ver con el mundo de la marihuana, pero sin vender marihuana propiamente. Son las grow shops, las tienes de utensilios y de semillas de 'maría' para que cada uno, en su casa, haga 'lo que le parezca oportuno'. Son tiendas a la 'holandesa' en las que la hoja de marihuana está impresa en casi todo: folletos, libros, ceniceros, mecheros, papel... Es la 'marca' inconfundible del cannabis, una droga de las consideradas legalmente como blandas. Una marca que también llevan, incluso, los abonos, los fertilizantes y la tierra de cultivo que se puede encontrar en estas tiendas. «Somos una tienda de jardinería. Nuestros productos se pueden utilizar para cualquier tipo de cultivo», aduce, no sin cierta sorna, Juan Miguel Puertas. Hace cuatro meses ha abierto una grow shop en el centro de Almería, muy cerca de la Puerta de Purchena. Y de momento, está haciéndose hueco en un mercado que, asegura, está «en auge». «Cada vez más gente compra productos para plantar marihuana en su propia casa. Se quitan así de ir a barrios marginales a conseguir unas drogas que, en cualquier caso, siguen queriendo consumir», explica.
De hecho, el perfil del comprador de estas tiendas es un perfil muy poco determinado. Mayoritariamente es gente joven y de sexo masculino. Pero los dueños de estas grow shops han notado una diversificación del 'jardinero de la marihuana'. «A mi tienda vienen hasta profesores de universidad», indica Puertas. Más allá llegan, incluso, en otra tienda muy cercana a la plaza Altamira. Pedro Molina regenta el comercio desde el año 2000. Fue la primera tienda especializada en la plantación de marihuana en la provincia de Almería, y abrió sólo unos meses después de que lo hiciera en Madrid la primera de España. «Cuando yo abrí, no había ni 30 grow shops en España. Ahora hay 300 o más», indica.
A su tienda va todo tipo de gente -excepto menores de edad, a los que no les vende absolutamente nada-. Abogados, médicos, incluso policías... «Recuerdo que una vez un chico que iba a pagarme unas semillas que iba a comprar me enseñó sin querer la placa de agente. Se disculpó por lo chocante de la situación», rememora Molina. Pero donde está encontrando una mayor aceptación es entre personas con graves enfermedades que les provocan fuertes dolores. La utilizan, asegura Molina, de un modo terapéutico. Esto es, compran semillas y artilugios para plantar marihuana en su casa y consumirla con la finalidad de aplacar el dolor. «Es una demanda creciente que no se atiende. A mi tienda viene mucha gente preguntando por su 'medicina'. Lo consideran un reductor de los efectos secundarios de enfermedades como el cáncer», asegura. De hecho, muchos clientes, afirma, le han comentado los problemas que le causa el hecho de que la marihuana terapéutica no sea legal, igual que el resto de consumos. «Durante los cuatro o cinco meses que tarda en crecer la planta, acuden al mercado negro...», explica.
En España se han efectuado algunos experimentos de aplicación terapéutica del THC (tetrahidrocannabinol), la principal sustancia psicoactiva encontrada en los cannabinoides -la marihuana y sus derivados-. El principal y más importante, en Cataluña. Cuatro hospitales utilizaron el Sativex, una medicina creada a partir de extractos del cannabis, a personas con cáncer, trastornos neurológicos o sida. Los resultados se dieron a conocer en octubre de 2006 y demostraron que el 65% de los pacientes mejoraron su calidad de vida y redujeron el dolor. En Almería, 1.194 pacientes fueron atendidos en los centros públicos de salud para cuidados paliativos, no sólo del cáncer, aunque sí de forma mayoritaria. En Andalucía también se utilizan de forma eventual lo que se conoce como «medicamentos de uso compasivo», algunos de los cuales contienen sustancias psicoactivas. Eso sí, siempre bajo control facultativo, indican desde la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.
Bordeando la legalidad
No obstante, los compradores de este tipo de tiendas que utilizan la marihuana como terapia contra el dolor siguen siendo una minoría. Un grupo pequeño que bordea la legalidad igual que el resto de compradores de estas tiendas. La legislación española considera delito cualquier actividad relacionada con las drogas tóxicas para la salud. Y el cannabis lo es. Según el artículo 368 del Código Penal español, «los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión». Esto es: tener droga, cultivarla, venderla o promover su consumo es delito. Sin embargo, las sentencias arrojadas sobre el particular ha ido ablandando esta situación. Se produjo lo que en el argot jurídico se conoce como 'giro jurisprudencial' que despenalizaba en cierto modo el autoconsumo y el consumo compartido entre adictos. «Fue en 1973 cuando la doctrina del Tribunal Supremo cambió la concepción y los criterios pasaron a establecerse en función del tipo de droga, de la cantidad, de los utensilios que se encuentren en el lugar y de la condición o no de drogadicto del presunto infractor de la norma», explica Ana Fernández, abogada.
Esto es. En la práctica, consumir o transportar droga en la vía pública es, desde la aprobación de la conocida como 'Ley Corcuera' motivo de una sanción administrativa que puede suponer una multa de entre 300 y 3.000 euros. Sin embargo, lo más duro no viene por esto, sino por el tráfico de estupefacientes, es decir, si se comercializa con productos que pueden producir efectos tóxicos -no, por lo tanto las semillas, que si bien son precursores y están prohibidas por ley, de facto, por la jurisprudencia, no son motivos de sanción o pena-. El tráfico es lo que tiene pena de cárcel asegurada.
Aún así, la legislación española es de las más benignas en este ámbito. Según reconoce Molina, en otros países de la Europa más cercana (Francia o Alemania) incluso es ilegal el comercio de semillas. «La legislación y la jurisprudencia españolas son de las más abiertas de Europa. Es una legislación permisiva», aduce, «sin llegar al caso de Holanda». En los Países Bajos el consumo y el comercio de derivados del cannabis está tolerado y en la práctica existen locales para su compra y consumo, los conocidos como coffee shops. Sin llegar a esos niveles, los comerciantes reclaman una regulación más específica para España. «Hay que buscar la seguridad jurídica. Bastaría con saber qué cantidades se considerarían autoconsumo», explica. Eso sí, manteniendo un «tratamiento especial» para quien la consume de modo terapéutico.
En cualquier caso, y con la legislación como está, estas tiendas continúan existiendo. Bordean la legalidad y pasan cualquier control legal por parte de las autoridades. Y se trata de uno de los pocos negocios que no vive de forma espectacular la crisis. Ocupan un nicho de mercado que, aunque muchas veces sea obviado por las autoridades existen. Personas que, a pesar de conocer los perjuicios físicos y sociales del consumo de drogas -ya sean blandas o duras- toman la decisión consciente de continuar consumiéndolas. Y es una actividad que reporta al año un buen pellizco a la economía regular del país.
http://www.ideal.es/almeria/v/20100411/almeria/semilla-negocio-20100411.html
Semillas de marihuana sueltas provenientes de los mejores.
